La fachada de Hwang Geum-ju se desmorona ante los ojos de Ryu Si-o, quien, al descubrir su artimaña, decide que es momento de expandir su objetivo y destruir todo lo que ella ama. Con la red de narcotráfico volviéndose más peligrosa y errática, el riesgo para Nam-soon se vuelve insoportable. En un gesto cargado de urgencia y desesperación, Kang Hee-sik le pide a Nam-soon que se mude con él, buscando protegerla en la única zona segura que queda. Pero, ¿existe realmente algún lugar donde alguien pueda esconderse de la ira de Si-o?















