La tragedia golpea el corazón de la familia cuando la droga de Ryu Si-o se infiltra en su hogar. Ante la devastación, Nam-soon y su familia inician una carrera frenética contra el tiempo para descubrir el origen del compuesto y sintetizar un antídoto antes de que sea demasiado tarde. Mientras tanto, un Kang Hee-sik irreconocible y consumido por la rabia, abandona el protocolo policial para arremeter con furia ciega contra el círculo íntimo de Si-o. En este episodio, la búsqueda de justicia se convierte en una guerra sin cuartel donde no hay espacio para la piedad.















