
El perro Reggie adoraba a su dueño alcohólico, aunque constantemente intentaba deshacerse de la mascota. El siguiente intento tiene éxito, el perro se pierde, pero se encuentra con una compañía de perros callejeros que le explican al ingenuo optimista cuán cruelmente lo trató su dueño. Ahora Reggie tiene un nuevo objetivo: volver a casa y arrancar de un mordisco la virilidad del hombre desagradable.