

Durante una noche de diversión en un parque de diversiones, Wendy Christensen (Mary Elizabeth Winstead), una joven con una extraña sensación de déjà vu, tiene una premonición aterradora: el juego de montaña rusa en el que está a punto de subir con sus amigos terminará en una tragedia mortal.
Al despertar del shock, logra convencer a algunos de bajarse antes del accidente, pero la tragedia ocurre exactamente como lo había visto. Días después, los sobrevivientes comienzan a morir uno por uno en extrañas y brutales circunstancias, siguiendo el orden de la visión de Wendy.
Cada escena es una batalla desesperada contra el destino, donde la muerte parece estar jugando con ellos… y nadie logra escapar para siempre.