

Después de la primera cita, debido a las circunstancias, la simpatía mutua entre Bea y Ben rápidamente se convierte en odio. Seis meses después, los invitan a una boda y Bee y Ben se ven obligados a aguantar de nuevo. Sin embargo, esta vez, por motivos personales, deciden negociar una tregua y hacerse pasar por pareja.